La iniciativa conjunta establece la zonificación de estos ecosistemas en el departamento del Cauca y la reconversión de actividades agropecuarias para reducir el impacto sobre el suelo y asegurar el suministro de agua.

La Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC), en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), ejecuta el proceso de formulación de los Planes de Manejo Ambiental para los complejos de páramos de Sotará y Doña Juana–Chimayoy. Esta medida técnica se orienta a regular el uso del suelo y a definir directrices para la conservación de los recursos naturales en estas zonas del departamento del Cauca.
El diseño de estos instrumentos de planificación sectorial incluye la delimitación de áreas de especial interés ecológico, la zonificación de los territorios y el diagnóstico técnico sobre el estado de la biodiversidad y de las fuentes hídricas locales. Las entidades ejecutan estas labores administrativas con el propósito de ordenar el territorio y clasificar las zonas destinadas a la preservación, la restauración vegetal y el uso compatible por parte de los habitantes.
Un aspecto de la estrategia consiste en la reconversión de las actividades agropecuarias que actualmente se desarrollan dentro del perímetro delimitado de los páramos. El plan contempla la sustitución de las técnicas agrícolas vigentes por prácticas de bajo impacto ambiental. Este proceso de transición técnica busca disminuir la erosión del terreno, reducir la aplicación de insumos químicos en los cultivos y evitar la sedimentación de los cauces de agua que abastecen a los acueductos municipales y veredales.
La participación de las comunidades residentes en las áreas de influencia directa forma parte del diseño de los planes de manejo. Representantes de los sectores campesinos e indígenas asisten a mesas de concertación para aportar datos sobre las dinámicas de producción y de ocupación del territorio. Esta vinculación comunitaria tiene como fin que la transición hacia los modelos de producción propuestos cuente con el seguimiento y la aplicación directa por parte de la población local.

Los complejos de páramos de Sotará y Doña Juana–Chimayoy funcionan como reguladores de los flujos de agua para municipios del Cauca y de departamentos vecinos. El recurso captado en estas cuencas abastece los sistemas de consumo doméstico y de producción agrícola de miles de familias. La implementación de las directrices ambientales busca estabilizar el volumen de estos caudales a mediano y largo plazo, limitando la expansión de la frontera agrícola sobre los ecosistemas de alta montaña.
Una vez definidos los mapas de zonificación y aprobadas las líneas de acción de los planes, la CRC y las entidades nacionales establecerán el cronograma de inversiones financieras en el territorio. Los recursos públicos se destinarán a la siembra de especies vegetales nativas, la medición técnica del recurso hídrico y la capacitación de los productores locales en técnicas agroecológicas compatibles con las directrices de conservación del ecosistema.



