El expresidente instó a dar continuidad a los compromisos de 2016 como política de Estado, mientras que Rodrigo Londoño advirtió sobre el impacto de las posturas oficiales en la seguridad de los firmantes.
Durante su intervención en un foro académico en Bogotá, organizado en el marco del décimo aniversario de la firma de los textos de La Habana, el exmandatario insistió en que dicho documento constituye una política de Estado que debe mantenerse al margen de los cambios de administración.
La solicitud de Santos se produce tras los anuncios de De la Espriella sobre la supresión de la figura del comisionado de paz y la eliminación de diversas agencias y consejerías presidenciales encargadas de la ejecución de los acuerdos, bajo el argumento de reducir la duplicidad de funciones y el gasto público. Ante estas medidas organizativas, Santos rechazó los señalamientos que vinculan el actual panorama de seguridad pública con los compromisos adquiridos en 2016, afirmando que las estructuras delictivas y las disidencias no se originaron por la firma del pacto.
El expresidente de Colombia y premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, solicitó al presidente electo, Abelardo de la Espriella, dar continuidad a la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016.

El exmandatario defendió el funcionamiento de los organismos derivados del acuerdo, con especial énfasis en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Este tribunal de justicia transicional ha sido objeto de cuestionamientos por parte del sector del presidente electo, debido a la autorización de salida del país concedida al firmante Rodrigo Londoño con destino a España, semanas después de ratificarse providencias judiciales en su contra. Santos argumentó que el modelo de la JEP permite que comparecientes asuman responsabilidades de manera pública por hechos ocurridos durante el conflicto armado.
En el mismo encuentro, el último comandante de la organización armada y actual dirigente político, Rodrigo Londoño, manifestó la disposición de los firmantes para entablar canales de comunicación con la administración entrante. No obstante, Londoño advirtió que los pronunciamientos emitidos por los voceros del gobierno electo generan dinámicas de estigmatización que comprometen la integridad física de las personas que se acogieron al proceso de reincorporación a la vida civil.
El dirigente insistió en la necesidad de suprimir las declaraciones que incrementen la polarización política del país, señalando que la confrontación de propuestas programáticas debe realizarse sin descalificaciones personales. El foro en la capital colombiana precede a la conmemoración de la firma de los acuerdos bilaterales de paz, establecida formalmente en noviembre de 2016 tras el término de las negociaciones de La Habana.



