viernes, junio 26, 2026
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Reflexiones post electorales

CARLOS E. CAÑAR SARRIA carlosecanar@hotmail.com

El preconteo de los resultados de la segunda vuelta presidencial, da como ganador al ultraderechista Abelardo de la Espriella. En el momento de escribir estas líneas, faltan los datos del escrutinio, resolver las dudas de las 33.000 mesas impugnadas, 57.000 reclamaciones y la declaración oficial de las autoridades electorales, sobre quién será el presidente de Colombia durante los próximos cuatro años.

De acuerdo al preconteo, el ganador es Abelardo de la Espriella, quien tuvo casi trece millones de votos, le ganó al candidato del Pacto Histórico por por menos del 1% en una competencia reñida e inusual. Cepeda también alcanzó casi trece millones de votos. Para ser pragmáticos, no hay vencedores ni perdedores, si consideramos la escasa ventaja de Abelardo sobre el candidato de la izquierda democrática.

Reconocemos los resultados electorales. Así debe ser la democracia. Insistimos hasta el último momento para lograr el triunfo de Cepeda. No se logró, el desconcierto pasará, llegará la aceptación y mirar de frente hacia el futuro.

Durante el desarrollo del proceso electoral, siempre pronunciamos la inconveniencia de elegir a Abelardo de la Espriella como presidente; nos mantenemos en las críticas y posiciones. No nos retractamos. Ojalá logre hacernos cambiar de posición. Deseamos que le vaya bien, porque creemos que si le va bien, le irá bien a todos los colombianos, para quienes ha dicho recientemente que gobernará.

Apoyamos a Cepeda porque le consideramos la mejor opción y lo más conveniente para Colombia. Cepeda, con tremenda cantidad de votos no es perdedor. Como jefe de la oposición, respaldado por el nutrido grupo de seguidores, continuaremos con la cabeza erguida, luchando desde los diferentes escenarios sociales por una Colombia más equitativa, más justa, más incluyente, más participativa, más digna y democrática; enarbolando el legado del presidente Petro, quien cuenta con el 50% de legitimidad a escasas semanas de hacer dejación del poder.

La izquierda, con el Pacto Histórico será próximamente la principal fuerza política. En las pasadas elecciones legislativas, el Pacto Histórico logró la mayor representación en el Congreso con 68 curules( 26 senadores y 42 representantes a la Cámara) .

La falta de experiencia en la administración pública, su escasa representatividad en el Congreso y otros factores, anuncian tremendas dificultades y retos que le harán saber a Abelardo, que una cosa es ganar las elecciones y otra cosa bien diferente, es gobernar. El nuevo presidente deberá tratar a la izquierda con mucho respeto; dejar su tono sobrado, desafiante y arrogante con quienes le harán oposición en su futuro gobierno. Tendrá medio país en oposición.

Conociendo el talante del senador Cepeda, se hará una oposición reflexiva; no se trata de la oposición que se le hizo a Petro; fue no dejar gobernar al presidente y obstaculizar las grandes reformas sociales en su lucha por la superación paulatina de las profundas desigualdades sociales; muchas quedaron en veremos por odio al presidente.

El senador Cepeda no es de odios, es de compromisos y resultados mirando siempre el bien público. Hace un llamado a un gran acuerdo nacional como respuesta a la polarización. Advierte que estará atento a no permitir acabar o suprimir los grandes logros sociales en favor de las comunidades realizados por el presidente Petro.

Llegó el momento para que el presidente electo modere su discurso desafiante; asuma una actitud de estadista y no de payaso de circo; que como dice mantenerse firme por la patria, defienda los intereses nacionales sin enajenar nuestra soberanía. Dejar de dar quejas a Trump, a Bernie Moreno y a Marco Rubio. Ser cuidadoso de no utilizar la religión como instrumento político; adoptar medidas de protección del medio ambiente, no al fracking; dejar de presumir y ostentar sus genitales como objeto de poder a mujeres periodistas; comprometerse a fomentar mega universidades en lugar de mega cárceles; adoptar medidas de protección a los animales, amar a los gatos; dejar de amenazar con destripar a la oposición porque no le tendremos miedo. Insistir en la paz como deber y derecho constitucional; pensar en seguridad pero bajo los parámetros del respeto a los derechos humanos, la Constitución y las leyes. Ser mesurado, sereno, hablar sin necesidad de gritar ni manotear; dejar de ser estrafalario; comenzar a comportarse como presidente en un país serio. Dejar de ser inconsistente. Saberse rodear. Porque de lo contrario, será objeto de memes, caricaturas en los medios y en las redes sociales; un hazmerreír como sucedió con Duque.

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