CARLOS E.CAÑAR SARRIA – carlosecanar@gmail.com
En ocasión del comportamiento electoral del pasado 8 de marzo habrá mucha tela de dónde cortar.
Dentro de la coalición de la denominada Gran Consulta por Colombia, es indiscutible el triunfo de Paloma Valencia con respecto a los votos logrados por los demás precandidatos del también conocido como el Cartel de los solos, que gracias a los votos de Paloma y Oviedo no estaban demostraron que estaban tan solos. Pero de ganar la consulta interpartidista a ganar la presidencia, hay mucho trecho para Paloma y sus seguidores. Ganar la consulta no es ganar la presidencia.
A Paloma le hace falta mucho pelo para moño. Y el camino no le queda fácil. Paloma, escandalosa, gritona con gestos histéricos que ha hecho oposición al gobierno actual no ha podido controlar su odio a Petro, que le cuesta mucho utilizar un lenguaje conciliador e incluyente; que como congresista ha actuado en contra de las grandes reformas sociales y a favor de los sectores más retardatarios de la sociedad colombiana, debe empezar por cambiar su manido discurso de odio contra de Petro y Cepeda-quienes gozan de gran popularidad- y hacer propuestas atractivas a sus hipotéticos electores.
No hay que desconocer que la importante votación lograda por Paloma se la debe a su papá Uribe, quien le ha acompañado en sus correrías por todo el país, pidiendo votos para su pupila y para sí mismo en su pretensión de lograr una curul en el senado, que no alcanzó.
Se equivocan quienes por ignorancia o por malicia, comparan los resultados de la Gran Consulta por Colombia, con los resultados de la consulta interna del Pacto Histórico de octubre pasado. Son diferentes episodios y son diferentes las circunstancias.
La Gran Consulta por Colombia se desarrolló el mismo día en que se producían las elecciones legislativas: se utilizó toda la infraestructura electoral y se habilitaron en todo el territorio nacional 126.647 mesas de votación, mientras las consultas del Pacto Histórico se desarrolló en jornada independiente con 19.833 mesas habilitadas principalmente en zonas urbanas.
Ahora sí, se pueden entender las razones mediante las cuales, el CNE, impidió la participación de Cepeda en la consulta del Frente por la Vida, cuyos resultados son un fracaso para Roy Barreras y Daniel Quintero. Se les dijo a tiempo pero no hicieron caso.
Los resultados electorales del pasado 8 de marzo convirtieron al Pacto Histórico en la primera fuerza política de Colombia; ratificaron la enorme popularidad del presidente Petro y la gran posibilidad de Iván Cepeda de llegar a la Casa de Nariño. Pero también demostraron que la derecha y el Centro Democrático, a pesar de sus contradicciones internas y a su manera equivocada de hacer oposición, no es que estén tan decadentes como se ha pensado.
Es importante resaltar que no continuarán varios indeseables en el Congreso- que no es necesario mencionar- caracterizados por enajenar el bienestar popular y en contra de los intereses colectivos. Caras nuevas, Algunos continúan, gracias a su buen desempeño legislativo y por ser coherentes con las causas sociales y otros, que desafortunadamente continuarán, sin que lo ameriten.
En la consulta interpartidistas del Pacto Histórico de octubre pasado, apoyamos al senador Ferney Silva y al representante Jorge Bastidas, también los respaldamos en nuestra votación por el Pacto Histórico el pasado 8 de marzo. Felicitamos a estos dos congresistas por su continuidad en el Congreso, lo mismo que a la abogada, Luz Miryan Moncayo de esta misma colectividad. Felicitamos y deseamos buena suerte a los nuevos congresistas caucanos, Edgar Gómez Castillo y a Víctor Andrés Armero, nuestro ex alumno en Administración Pública.
En estos días los diferentes candidatos presidenciales, están decidiendo sus fórmulas vicepresidenciales y en el momento de escribir estas líneas, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, anuncia a la senadora indígena caucana, Aída Quilcué, como su fórmula vicepresidencial. Desde luego, las diferentes fórmulas vicepresidenciales darán mucho de qué hablar.




