La tranquilidad de la zona rural de Jamundí, en el sur del Valle del Cauca, se vio violentamente interrumpida por una incursión armada que ha sumido en la angustia a la comunidad del corregimiento de Villa Paz.

El hecho ocurrió en un contexto de especial vulnerabilidad, pues la incursión se registró apenas minutos después de que finalizara una reunión oficial entre los residentes del corregimiento y delegados de la Alcaldía de Jamundí. Esta coincidencia ha disparado las alarmas sobre la audacia de los grupos armados que operan en la región y la fragilidad de las garantías de seguridad para la población civil.
Intimidación y grafitis: El modus operandi
Según los testimonios de los habitantes, los responsables llegaron al lugar a bordo de una camioneta. Al descender, los hombres exhibieron armas de largo alcance e intimidaron a quienes se encontraban en el sector. Antes de llevarse a los jóvenes, los atacantes realizaron grafitis alusivos a su estructura criminal en las fachadas de varias viviendas, un acto de marcación territorial que suele anteceder a este tipo de crímenes en el departamento.
Posteriormente, los sujetos obligaron a los cuatro jóvenes a subir al vehículo y emprendieron la huida con rumbo desconocido. Aunque las autoridades confirmaron que en el grupo no hay menores de edad, se conoció un detalle que agrava la tragedia social: uno de los secuestrados aún cursa grado 11 en la institución educativa local, truncando momentáneamente su proyecto de vida académico.
Cuatro jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y 19 años, fueron secuestrados por hombres fuertemente armados que irrumpieron en el casco urbano, generando terror entre los habitantes.
Rechazo y alerta por reclutamiento forzado
El líder social Kamau Tukombo fue uno de los primeros en alzar la voz para rechazar este atentado contra la libertad. “Instamos a los organismos e instituciones que garantizan los derechos humanos a que velen por el bienestar de estos jóvenes y de toda la comunidad”, manifestó Tukombo, quien además vinculó el hecho con el flagelo del reclutamiento forzado que azota a las comunidades negras del sur del Valle.
Desde el Proceso de Comunidades Negras (PCN) se hizo un llamado urgente para que se respete la vida de los retenidos, enfatizando que la población civil no debe ser utilizada como botín de guerra ni como cantera para alimentar las filas de grupos ilegales.
Respuesta de las autoridades
Ante la gravedad de la situación, la administración municipal convocó a un Consejo de Seguridad extraordinario. En este espacio se coordinaron las acciones inmediatas para la búsqueda y rescate de las víctimas. Actualmente, un operativo conjunto está en marcha:
Ejército Nacional: Unidades desplegadas en los puntos estratégicos de la zona rural para cerrar vías de escape.
Policía Nacional: Labores de inteligencia para identificar plenamente al grupo responsable.
Personería Municipal: Acompañamiento a las familias afectadas y verificación de derechos humanos.
Mientras las tropas avanzan en el terreno, Villa Paz permanece en un silencio tenso. Los habitantes esperan noticias que confirmen el regreso a casa de los cuatro jóvenes, en un municipio que sigue siendo escenario de una cruda disputa territorial por parte de actores armados no estatales.



