martes, septiembre 1, 2026
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Jubilados (¿y Pesados?)…

Por Eduardo Nates López

Hace pocos días, el Vicepresidente de la República hizo una importante manifestación sobre los índices de ocupación y el desempleo en Colombia, y mencionó una particularidad específica, sobre muchos casos de empleados que tiempo atrás han logrado el justo reconocimiento de su Pensión de Jubilación, pero se niegan a “soltar la teta” y siguen percibiendo un doble ingreso, no solo de manera injusta (ojo: ¡no digo que ilegal!…) y pesada, sino cerrando las puertas a otras personas que han dedicado tiempo, esfuerzos y recursos a prepararse para asumir su rol en la sociedad. El establecimiento también ha hecho una cuantiosa inversión de recursos institucionales para que exista movilidad y refrescamiento en el personal que presta servicios a la sociedad, con nuevas técnicas, conocimientos, aptitudes y actitudes.

No son pocos los casos conocidos de personas que permanecen años abusando de esos privilegios, en instituciones del estado o en entidades que manejan recursos públicos. Y que deberían entender que su ciclo está cumplido. Que ya fungieron aceptablemente sus labores y ahora le corresponde el turno a otra persona… ¡Justo es descansar y dejar descansar!

No en vano existen disposiciones y medidas que reglamentan los requisitos para acceder a la pensión, como una compensación a la labor desarrollada. Es más. Existen límites de edad para el retiro obligatorio. En el caso de Colombia, el límite está fijado en 70 años, en virtud de la Ley 1821 de 2016, dato que debería ser asimilado por empleadores y empleados, a menos de que se trate de un negocio particular del cual el gerente o director sea el propietario…

Las consideraciones que, seguramente, se han tenido para fijar esos límites obedecen a factores como que la agilidad (física y/o mental) cumple unos ciclos de fortalezas que con la edad van decayendo. O que cuando se permanece tanto tiempo en un cargo, es usual adquirir (voluntaria o involuntariamente) resabios que no solo afectan el desempeño cabal de las funciones sino que pueden causar molestias tanto al público como a los compañeros de trabajo quienes se ven obligados a aguantarse “chocheras” y hasta groserías…

La Pensión de Jubilación (o de Vejez) en Colombia, es el pago mensual que recibe una persona tras cumplir una edad mínima y haber cotizado un número determinado de semanas al sistema de seguridad social. Las condiciones son: Edad: 57 años para las mujeres y 62 años para los hombres. Y un mínimo de 1.300 semanas cotizadas al sistema.

No deja de ser una alusión interesante y una visión justa y renovadora la del Vicepresidente sobre el panorama laboral colombiano. Son incontables los casos que se ven de esta pesadez, y de personas que se “atornillan” a los cargos y los ejercen, unas veces con acierto y otras no tanto, pero convencidos de que son de su propiedad…

Inicié mentalmente un recorrido sobre cuáles serían los casos más notorios en esta ciudad y en esta región, pero decidí no hacer señalamientos personales puesto que son de conocimiento público. Lo que sí resulta importante es reconocer que el gobierno De La Espriella está en todo y contempla hacer justicia frente a estas aberraciones, que, ciertamente, generan incomodidades a quienes están en la fila, esperando ansiosos que les llegue su turno.

Por mi parte, puedo decir, con inmensa felicidad, que desde el año 2010, obtuve mi pensión, que solo me ha traído tranquilidad y una forma pacífica de ver los acontecimientos desde “la barrera” (como se dice en el argot taurino), sin posibilidades de salir “corneado” o lesionado ya que en vida laboral activa fui varias veces “empitonado” (sin consecuencias graves), por esa costumbre -heredada de mis ancestros- de no humillar la cabeza; Por oponerme a las arbitrariedades contra personas de bien y por saber decir NO cuando toca, lo que aún, en esta vida de adulto, me ha granjeado una que otra “balota”, por los odios inducidos a jóvenes por quienes les inculcan malquerencias y tramitan así, cobardemente, sus “retaliaciones” a las derrotas sufridas por ellos…

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