Por: Cayo Betancourt – cayobetancourt@gmail.com – @cayobetancourt
La pobreza laboral es una definición compleja, generalmente asociada a personas con empleo en el que, a pesar de generar ingresos, estos no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas. En esta columna se analizarán los distintos aspectos que conforman la pobreza laboral y se sugerirán alternativas para evitar la esclavitud financiera, que podría ser un efecto colateral de la pobreza laboral.
En este contexto, la idea de pobreza laboral se relaciona con la empleabilidad, aunque también puede manifestarse en el trabajo informal y entre los emprendedores. En esta ocasión, abordaremos el contexto de las personas que dependen de un empleo, aunque en algunos casos los factores asociados a la pobreza laboral pueden extrapolarse al emprendimiento y al trabajo informal.
Aunque la empleabilidad puede verse como un camino directo para generar ingresos, en realidad los pasos previos están llenos de retos y factores que la afectan. Por ejemplo, es necesario aclarar que se requiere un equilibrio en la fuerza laboral: no todos pueden ser empresarios ni empleados. Ese delicado equilibrio permite generar ingresos y crear puestos de trabajo de acuerdo con el entorno de cada persona.
Para algunas personas, conseguir su primer empleo puede convertirse en un ciclo infinito, porque no se generan oportunidades para adquirir experiencia y, por otra parte, muchas empresas exigen experiencia a los recién graduados o a quienes inician su vida laboral. En este primer paso, muchos jóvenes se ven empantanados porque su avance profesional puede estancarse y el precio de avanzar puede traducirse en años de precariedad laboral, con la excusa de la falta de experiencia. Por otra parte, en algunos contextos laborales, los factores internos y externos afectan el crecimiento profesional y financiero, mientras las personas crecen personalmente, adquieren compromisos económicos y familiares, en los que muchas situaciones implican mantener mayores gastos con los mismos ingresos que se percibían cuando las personas estaban solteras años atrás. Un factor que impacta negativamente es la inflación, y si los ingresos no se equiparan con la inflación o, al menos, mantienen un margen cercano, las personas pueden caer fácilmente en la precariedad financiera.
Un factor que afecta las personas es la capacidad de endeudamiento frente a la conciencia de las deudas paralelas, esto se traduce en generar mayor endeudamiento sin incrementar los ingresos, lo cual reduce el flujo de caja y aquí generalmente caen las personas en el borde de la pobreza laboral, porque las ayudas financieras son benéficas cuando la capacidad de pago es saludable y se mentiene una deuda sana, cuando se incumplen los compromisos y la capacidad financiera se reduce, se impactan elementos menos vitales como las vacaciones o cambiar el carro, pero con el paso del tiuempo, es posible que usted termine con problemas para pagar el mercado o en el peor de los casos financiándolo porque sus ingresos y la capacidad de pago están desbalanceados al punto que lo llevan a la precariedad financiera. Aunque esta historia le suena lejana, se presenta en todas las condiciones sociales, especialmente en aquellas en las que la frontera entre lo que gana y lo que puede ahorrar se desdibuja con el tiempo, creando franjas en las que usted está pendiente del pago a fin de mes y, posiblemente, su ingesta proteica se reduzca hasta el punto de afectar su salud.
Generalmente, analizar las condiciones financieras es fácil cuando se tiene holgura y no hay presión de los bancos, colegios, tarjetas de crédito y, en los casos más extremos, de microcréditos con intereses de usura otorgados por particulares. Si usted o alguien que conoce está en estas condiciones, la recomendación es buscar un asesor en finanzas personales, porque posiblemente esté generando más problemas al buscar una solución financiera constante y a largo plazo.
Finalmente, si su problema está relacionado con el ingreso actual y es imposible reducir los gastos, o si, luego de un análisis exhaustivo, aún requiere un cambio, es necesario evaluar si ello se debe a las condiciones de mercado, a la necesidad de la industria o a su contexto local. Porque se requieren cambios drásticos para evitar ahogarse financieramente en un contexto en el que los cambios a corto plazo no son posibles.



