martes, marzo 10, 2026
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La importancia de la variante Popayán-El Estanquillo

Por: Felipe Solarte Nates

El gobierno de Petro no podía irse sin aprobar la variante prometida y en momentos en que el Cauca afronta una difícil situación de orden público y las comunidades y sectores productivos intentan sacar adelante numerosos proyectos, que, entre importantes obstáculos, han tenido la carencia de vías para sacar sus productos al mercado.

Los estudios originales para esquivar la falla geológica del Romeral, fueron adelantados hace más de 50 años, por la firma del ingeniero Pablo Emilio Bravo, con diseño para una calzada entre el tramo Timbío-El Estanquillo; pero por falta de dolientes de peso en Planeación Nacional, el ministerio de Obras Públicas y ante los sucesivos presidentes nativos de otras regiones de mayor musculo económico, su ejecución no fue priorizada ni financiada, concentrándose en la construcción de las autopistas de doble calzada en el centro del país, Antioquia, el Eje cafetero y la Costa Atlántica, donde también influyó más la presión de propietarios y políticos interesados en valorizar los predios vecinos a las vías, comprados antes de iniciar su construcción, gracias a manejar información privilegiada. (el expresidente Álvaro Uribe, el exgobernador de Antioquia, Luis Pérez, entre otros)

Según recordó el senador Temístocles Ortega, cuando por segunda vez fue gobernador en el 2015, junto con la Asociación Caucana de Ingenieros, gestionó para que la variante Timbío-El Estanquillo, fuera aprobada en el alto gobierno; pero esto sólo se cristalizó con el ascenso de Petro a la presidencia, después de alta votación obtenida en los departamentos del Putumayo, Nariño, Cauca y Valle, y con la coincidencia que, empezando su mandato, se registro el gigantesco movimiento de tierras en la vereda El Chontaduro, en el municipio de Rosas, bloqueando por más de tres meses a la carretera Panamericana con billonarias pérdidas para la economía de Nariño, Cauca y el país, al interrumpirse el comercio con Cali, la costa atlántica, el centro, el Ecuador y Suramérica.

Esta emergencia convenció al gobierno que no podían seguir enterrando miles de millones para tratar de remendar los continuos: deslizamientos, hundimientos y movimientos de tierra, que, por la inestabilidad del terreno generada en la falla de El Romeral, continuamente se presentaban, especialmente en el trayecto entre Rosas y La Sierra. Ahí fue cuando se empoderó del proyecto ampliando sus estudios para construirla en doble calzada desde Popayán al Estanquillo, con inversiones por $8,82 billones para construir una nueva variante, mejorar la vía existente, levantar 14 túneles con 17,9 kilómetros, 125 puentes, 62,4 kilómetros de doble calzada, 9 intersecciones nuevas y 15 puentes peatonales.

Ante la falta de interés de las grandes compañías constructoras que en el esquema de concesiones a 20 o más años, esperaban financiar los costos mediante el cobro de peajes, a última hora gobierno, agenció el esquema de financiar el 97% del proyecto con recursos de la nación, giradas anualmente y sólo el 3% mediante el cobro de un peaje.

Son buenas noticias para el departamento del Cauca y todo el suroccidente colombiano, pues además de los 180.000 empleos calculados para construir la vía, cuando entre en servicio, con la pronta terminación de las dobles calzadas entre: Santander de Quilichao- Popayán, y Villarrica- Jamundí, la comunicación de Cali con Pasto se reduciría de 2 a 3 horas (según el vehículo y conductor).

Este macroproyecto complementado con la pavimentación de las carreteras que comunican a los municipios aledaños a la Panamericana, -entre ellas la que por El Plateado y Huisitó, acerca a López del Micay, en la costa pacífica-; más la mejora de las vías rurales existentes, incentivará la producción agropecuaria para que tenga acceso ágil a los mercados locales, regionales, nacionales e internacionales, y con la mejora de la seguridad, también se incrementen los viajes y el turismo a los municipios vecinos, especialmente el ecológico y de avistamiento de aves.

El contrato quedó en manos de la única oferente en la licitación, la firma Estructura Plural ERG Vías Ciudad Blanca, con capital mayoritario de Inglaterra, la misma que ampliará y remodelará los alrededores y el estadio El Campín, de Bogotá.

La variante Popayán- El Estanquilo, inicialmente contempla dos años de pre-construcción, cuatro años y medio de construcción, 18 años de operación y mantenimiento, y seis meses para su liquidación.

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