Por Eduardo Nates López
En un nuevo intento por terminar de descuadernar el país, el gobierno Petro pretende que el Congreso de la República expida la “Ley de Jurisdicción Agraria” que, entre varios absurdos -de tipo dictatorial-, radicaría el poder de decisión sobre la propiedad rural en la Agencia Nacional de Tierras… ¡Nada menos!
Por fortuna, los gremios que agrupan y representan las actividades agropecuarias, como la SAC, FEDEGAN, ASOCAÑA, los productores avícolas, de aceite de palma y demás organizaciones del sector, han encendido las alarmas, manifestando que, en un país democrático como Colombia, las discrepancias jurídicas sobre la propiedad rural deben resolverlas los Jueces de la República (Poder Judicial) y no un funcionario del gobierno (Poder Ejecutivo)
Este nuevo exabrupto petrista desconoce atrabiliariamente la elemental existencia de la independencia de poderes, principio básico de la democracia, y pretende que decisiones como: la clarificación de la propiedad, los deslindes, la recuperación de baldíos o la extinción de dominio, queden en manos administrativas y no en las judiciales. Los gremios, lógica y democráticamente, enfatizan en que: “la justicia rural la deben imponer los Jueces de la República”.
Como ejemplo irrefutable de la incapacidad administrativa del gobierno, vale destacar que desde el comienzo de este, el sector privado suscribió un convenio para ofrecer voluntariamente cerca de tres millones de hectáreas, destinadas a satisfacer la supuesta demanda de tierra para la Reforma Agraria… Y de seiscientas mil (600.000) hectáreas formalmente ofrecidas, solo han sido capaces de comprar treinta mil (30.000), (el 5%), en transacciones llenas de irregularidades y corruptelas, que tienen a un Exdirector de la Agencia Nacional de Tierras, procesado por corrupción…
Petro no ha podido entender que él no es el dueño de “una finca llamada Colombia” y que lo eligieron como presidente fue para administrar el país y solucionar los problemas de los colombianos, no para crearle nuevos. Por fortuna la Corte Constitucional acaba de declarar inexequible el decreto que establecía una contribución del 2,5% de sus utilidades (Léase impuesto…) a las generadoras de Energía, valor que podría ascender a cerca de $300.000 millones, de los cuales ya tenía $80.000 en las cuestionadas arcas gubernamentales (y le tocará comenzar a reintegrar, cuanto antes). Y, paralelamente, el Consejo de Estado también echó por tierra otro exabrupto monumental que ordenaba el traslado de Seis millones seiscientos mil (6’600.000) usuarios a la ya “reventada” Nueva EPS, -intervenida por su incapacidad financiera y administrativa-, violentando derechos a los usuarios, entre ellos, el de poder escoger la entidad a la cual deseara afiliarse voluntariamente el usuario…
Hoy, domingo 10 de mayo de 2026, (Día de la Madre), faltan solamente 21 días (y en último caso 42 días) para escoger el reemplazo de este fallido experimento democrático presidencial en cabeza de Gustavo Petro. Y, en la práctica, 89 días para que desocupe la Casa de Nariño y el nuevo… (¡Ojalá NUEVA!)… Presidente de la República, se dedique al exorcismo inaplazable de esa casa, (que comienza por desalojar los malos espíritus y costumbres y pasa por tener que cambiar hasta las sábanas y las fundas de las habitaciones privadas…).
Es tal la egolatría del inquilino actual que, enceguecido por el caos nacional -no solo político y económico sino ético- que ha creado, sigue produciendo y proponiendo actos gubernamentales lesivos para los colombianos, como si estuviera en los albores de su fatal ejercicio. Nada más peligroso que una bestia herida y Petro lo es…. La herida es el fin de su nefasto periodo, que solo deja frustraciones y desastres en la salud, la seguridad, las finanzas gubernamentales, la educación… Y, expuesto a la implacable opinión pública, el desastre de su familia, con él y “La Verónica” en la lista Clinton y con el hijo “que no crio” ad portas de una condena…
Gracias a Dios, instituciones como el Congreso de la República y especialmente las Altas Cortes, han tenido la fortaleza para atajar, reprochar y derogar atrevidas disposiciones legales y actuaciones dictatoriales inusuales e inaceptables, que contrarían la concepción democrática de los colombianos. Han sido los pilares que se mantienen en pie, en el terremoto de máxima intensidad que nos está sacudiendo y que sostienen la estructura, cuya reparación comenzará el mismo 7 de agosto próximo.



