Habitantes de los tres territorios de la zona nororiental del Cauca recorrieron senderos históricos desde Tacueyó hasta la vereda La Playa, en una jornada de integración, deporte y reconocimiento del paisaje propio.

Este evento, que marca un hito en las actividades de integración comunitaria del municipio, logró reunir a una multitud diversa compuesta por niños, jóvenes, adultos y mayores, todos movidos por un propósito común: fortalecer el tejido social a través del ejercicio y la espiritualidad territorial.
El recorrido inició en el territorio de Tacueyó, un punto emblemático de la geografía nortecaucana. Desde las primeras horas de la mañana, los participantes se concentraron para dar inicio a una travesía que no solo puso a prueba su resistencia física, sino que también sirvió como un espacio de reflexión sobre el valor de la tierra y la historia que albergan sus caminos.
Un camino de esfuerzo y sentido comunitario

La ruta trazada guio a los caminantes por paisajes de gran riqueza natural, culminando en la piscicultura Guanacas, ubicada en la vereda La Playa. Durante el trayecto, el entusiasmo fue constante; la jornada estuvo impregnada de alegría y un profundo sentido de pertenencia. Cada kilómetro recorrido fue, según los asistentes, una muestra de pasión y amor por el territorio ancestral.
La caminata superó la dimensión de un simple evento deportivo. Se convirtió en una experiencia pedagógica y cultural donde los mayores compartieron relatos con los más jóvenes, permitiendo que el conocimiento sobre los límites y las bellezas del Sek Sxab Kiwe se transmitiera de manera orgánica mientras se avanzaba hacia la meta. El esfuerzo físico se vio compensado por la oportunidad de reconocer la biodiversidad y la majestuosidad de los paisajes que definen la identidad del Pueblo Nasa.
Los senderos del territorio de Sek Sxab Kiwe se llenaron de color y vitalidad con la realización de la primera Caminata Ancestral “Corre por la Vida y la Unidad”.
Articulación institucional y bienestar
El éxito de esta primera versión fue el resultado de un trabajo coordinado y armónico entre diferentes niveles de organización. La logística y convocatoria contaron con el respaldo fundamental de:
Las Autoridades Ancestrales de los tres territorios que integran la zona.
El Plan de Vida Proyecto Nasa, eje central de la organización comunitaria.
La Alcaldía Municipal de Toribío, bajo su enfoque de fomento a la vida y la salud.
Este esfuerzo conjunto permitió garantizar la seguridad de los asistentes y la adecuación de los espacios de hidratación y descanso. Las instituciones organizadoras destacaron que la iniciativa busca institucionalizar espacios de sana convivencia que alejen a la juventud de contextos de violencia y promuevan hábitos de vida saludables. “Esta caminata nos recordó la importancia de mantenernos activos y cuidar nuestra salud física y mental”, señalaron fuentes de la Administración Municipal.

Hacia una tradición de unidad
La jornada concluyó en la vereda La Playa con un ambiente de camaradería y gratitud. Los organizadores expresaron su reconocimiento a todos los participantes por su disciplina y compromiso con el cuidado del medio ambiente durante el recorrido. La belleza de la piscicultura Guanacas sirvió como el escenario ideal para el cierre de una actividad que reafirmó la riqueza de los paisajes ancestrales.
El impacto positivo de la convocatoria ha sido tal que ya se ha anunciado la planificación de la segunda versión de la Caminata Ancestral. Con este tipo de proyectos, Toribío y el Proyecto Nasa demuestran que la unidad del territorio se construye paso a paso, reconociendo el pasado y trabajando por un futuro donde la paz, el deporte y la cultura sean los pilares de la vida comunitaria. ¡La invitación queda abierta para que, en la próxima edición, más voces y corazones se sumen a correr por la vida!




