Por Eduardo Nates López.
En grata compañía, la semana pasada, tuve la oportunidad de asistir al acto de lanzamiento del último libro del inigualable escritor colombiano -orgullosamente “Popayanejo”- Juan Esteban Constaín Croce, que se realizó en el auditorio de la biblioteca del Gimnasio Moderno, en Bogotá.
Como toda la producción literaria de Juan Esteban, su nuevo libro titulado “El hijo del Hombre” promete ser un éxito editorial enorme. Ya este país, desde el año 2004, conoce el estilo fluido, ameno, profundo y grato de esta importante y gran figura de las letras colombianas y americanas. Hoy, a los escasos 45 años de edad ya enarbola un palmarés literario muy difícil de emular: En 2004 publicó su primer libro de ficción: “Los mártires.” En 2007 salió a la luz su primera novela: “El naufragio del Imperio.” En 2010 publicó “¡Calcio!”, con la que obtuvo el Premio Espartaco de Novela Histórica, traducida al italiano y al polaco. En 2014 salió: “El hombre que no fue Jueves”, ganadora del 1er Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana y traducida al italiano por Fazi. En el año 2018 publicó el libro de ensayos: “Ningún tiempo es pasado”, y en 2019, el libro: “Álvaro, su vida y su tiempo”, un sentido y merecido homenaje a Álvaro Gómez Hurtado. En 2022, publicó la novela: “Cartas Abiertas”. En estos primeros días, de 2026 dio a luz este nuevo libro sobre Grecia, Roma y el nacimiento del cristianismo, en cuyo contenido no veo la hora de sumergirme pues, confieso que aún no lo he comenzado con seriedad, dado que, leyendo a Constaín, puede uno amanecer sin pestañear… Solo vi, entreabriéndolo, que las 20 hojas que dedicó a la Bibliografía, indican la profundidad y seriedad de la investigación documental que realizó para lograr este libro. Seguramente, cuando lo termine, me veré más que invitado a comentarlo.
Por supuesto, el acto de lanzamiento fue supremamente ameno y cálido y con las preguntas y la intervención del avezado periodista Roberto Pombo, exdirector por muchos años del diario El Tiempo, pudo Juan Esteban sembrar la ardiente curiosidad sobre su libro en el auditorio. Por orgullo patrio, no puedo ocultar que Juan Esteban nunca olvida hacer referencia, con particular afecto, a su ciudad natal: Popayán.
Me tomo el atrevimiento de transcribir, a la letra, el texto que trae la contra-carátula del libro: “Con una claridad extraordinaria y una erudición deslumbrante, Juan Esteban Constaín reconstruye el escenario en el que surgió la religión que cambió para siempre el rumbo de la humanidad. Grecia, Roma y el judaísmo del Segundo Templo se encuentran aquí como pocas veces en un ensayo contemporáneo y dialogan con rigor, con gracia, con un humor que ilumina y con la rara capacidad de convertir siglos de historia en una lectura vertiginosa y fascinante. De la leyenda de Rómulo y Remo al imperio de Augusto, de la expansión helenística tras Alejandro al conflicto entre los Macabeos y los seléucidas, del choque entre paganos y judíos a la figura irrepetible de Jesús, este libro excepcional guía al lector por los reinos, guerras, mitos, manuscritos y hallazgos arqueológicos que explican por qué el cristianismo primitivo no fue un accidente sino la consecuencia natural –y asombrosa- del encuentro entre pueblos, lenguas y creencias.”
Así pues que para los amantes de la buena lectura, la historia universal y para quienes Jesús ocupa un lugar irremplazable en su vida, abrazar este libro se hace no solamente atractivo sino obligante.
La presencia estelar de Constaín entre los grandes de la literatura latinoamericana y su lealtad con sus orígenes en esta parroquia, es un bálsamo de optimismo y de orgullo, en estos momentos de tantas incertidumbres y riesgos que nos acechan. Por suerte, viene a disfrutar su ciudad con la frecuencia que sus compromisos magistrales nacionales e internacionales le permiten, haciendo derroche de una sencillez sin par, digna de su vasta cultura y erudición.




