domingo, noviembre 30, 2025
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La misión médica, amenazada en Cauca

Por: Jesús Alberto Aguilar Guerrero.

Existe una premisa permanente, enfocado al interés periodístico de acompañar a las comunidades afectadas por el conflicto armado que se vive en Colombia, en especial en el departamento de Cauca, donde por dominio de territorio se vienen afectando a muchas instituciones, conglomerados y en especial a la misión médica, que con el ánimo de servir viene siendo amenazada interrumpiendo la labor de ejercer mejor el oficio, por tal motivo hemos recorrido un camino donde la soledad y la tristeza de las gentes es constante, quedándose solos y sin ninguna protección del estado. La cobertura de una historia tan sensible como la ocurrida en el municipio de Bolívar Cauca, en los últimos días cuando era trasladado una persona herida de nombre Armin Portilla, en una ambulancia perteneciente al hospital del lugar, quien presento heridas de consideración y requería de urgentes cirugías de un centro hospitalario de otro nivel, siendo interceptado en el camino a la altura del sitio conocido como Guayabillas, parando el vehículo por parte de una grupo armado ilegal GAI, rematando con tiros de gracia al herido, hecho este que ha conmocionado al cuerpo hospitalario del lugar y más que todo a los acompañantes del paciente que reciben atención psicológica en el momento, pronunciamiento este que ha sido objeto de rechazo por parte de las autoridades gubernamentales, como también, de los dolientes, quebrandose las esperanzas y profundizando la injusticia que han sufrido.

Este irrespeto en contra de la misión médica, es una clara violación al Derecho Internacional Humanitario DIH, establecido en los convenios de Ginebra, “cuatro tratados que son la base del DIH moderno y que han sido ratificados universalmente; los cuatro convenios de Ginebra confieren protección a distintas categorías de personas durante los conflictos armados: los heridos, los enfermos, los náufragos, los prisioneros de guerra y la población civil, tienen que ser protegidos”. Los emblemas de la misión medica en esta oportunidad no fueron respetados, considerándose como una manifestación visible de la protección de la que gozan los servicios médicos y de socorro en los conflictos armados, además estos emblemas los usan también para identificarse, las sociedades Nacionales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja, la Media Luna Roja, y misión medica hospitalaria en Colombia. De esta manera y dentro de los cuatro convenios de Ginebra y su protocolo adicional, enumeran lo actos que se consideran infracciones graves: el homicidio intencional, la tortura o los tratos inhumanos, el hecho de causar deliberadamente grandes sufrimientos o de atentar gravemente con la integridad física o la salud, la deportación o el traslado ilegal, la toma de rehenes etc. De lo anterior logramos constatar como la misión medica adscrita al centro hospitalario bolivarense que su misión la tenía clara como es la de proteger la vida y la dignidad humana, previniendo y aliviando el sufrimiento sin discriminación alguna por motivos de sexo, nacionalidad, raza, religión, clase o filiación política.

Dentro del DIH, aplicable, en su título III – Heridos, enfermos y Náufragos, artículo 7. Protección y asistencia, reza. 1. Todos los heridos, enfermos y náufragos, haya o no tomado parte en el conflicto armado, serán respetados y protegidos. 2. En toda circunstancia serán tratados humanamente y recibirán, en toda la medida de lo posible y en el plazo más breve, los cuidados médicos que exija su estado. No se hará entre ellos distinción alguna que no está basada en criterios médicos. En su articulo 10. Protección general de la misión médica. 1. No se castigará a nadie por haber ejercido una actividad medica conforme con la deontología, cualesquiera que hubieren sido las circunstancias o beneficiarios de dicha actividad. 2.No se podrá obligar a las personas que ejerzan una actividad médica a realizar actos ni a efectuar trabajos contrarios a la deontología u otras normas medicas destinadas a proteger a los heridos y a los enfermos, o las disposiciones del presente Protocolo, ni abstenerse de realizar actos exigidos por dichas normas o disposiciones.

Lo anterior debido a que, en nuestro territorio caucano, hubo una clara violación del Derecho Internacional Humanitario, en una zona considerada como vulnerable.

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