El presidente Gustavo Petro descarta declarar la emergencia económica y opta por la conmoción interior en respuesta a la violencia en el Catatumbo, que ha dejado decenas de muertos y miles de desplazados.
Por: Alejandro Zúñiga Bolívar
En respuesta a la grave crisis humanitaria que afecta a la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha decidido declarar el estado de conmoción interior. Esta medida se toma tras descartar la opción de declarar la emergencia económica, social y ambiental en la zona.
La región del Catatumbo ha sido escenario de intensos enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estos conflictos han resultado en al menos 60 personas fallecidas y más de 18,000 desplazadas, según informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Además, aproximadamente 46,000 niños han visto interrumpidas sus clases debido a la violencia en la zona.
La declaración del estado de conmoción interior permite al Gobierno colombiano adoptar medidas excepcionales para enfrentar la crisis en el Catatumbo. Entre las acciones posibles se incluyen el fortalecimiento de la presencia militar en la región, la implementación de operativos especiales para garantizar la seguridad de la población civil y la coordinación con entidades locales e internacionales para brindar asistencia humanitaria a los desplazados.
Dentro de las iniciativas que se espera adoptar vía las facultades excepcionales corresponde a un Plan Catatumbo que corresponde a una serie de inversiones que, según el Gobierno, han venido concertadas con las comunidades de la región y que, con estas facultades, podrán financiarse de manera más ágil.
Este tipo de medidas, como la declaratoria de los Estados de Excepción para financiar planes de inversión, revive una preocupación y un reclamo de diferentes organizaciones en el Departamento del Cauca quienes, desde hace varios años y a diferentes gobiernos, han reclamado la adopción de medidas similares.
Algunos sectores de la academia han señalado que, al utilizar los Estados de Excepción para financiar programas, planes o proyectos de desarrollo, se corre el riesgo de que la Corte Constitucional, al revisar las medidas, las deje sin efectos por no cumplir con el propósito que persiguen estas medidas.
En caso de que ese tipo de medidas se mantengan, podría despertar un interés en el Departamento para que se implementen medidas similares en favor de comunidades que, al igual que el Catatumbo, sufren de problemas estructurales respecto de sus necesidades básicas.




