La Universidad del Cauca se viste de luto por la partida del profesor Alfredo Valderruten, una figura institucional que, durante más de dos décadas, transformó la vida de cientos de estudiantes a través de su maestría en fotografía.

La noche ha caído sobre Popayán y, con ella, una profunda tristeza envuelve a la comunidad Unicaucana. Con gran dolor, la alma máter lamenta el sensible fallecimiento del querido profesor Alfredo Valderruten, quien, con su trabajo y su esencia, se había erigido como una verdadera institución y un pilar fundamental en la formación artística y profesional de la universidad.
Alfredo Valderruten no fue simplemente un docente; fue un artista excepcional cuya vida y obra encarnaron la sabiduría popular que él tan bien lograba plasmar: “una imagen vale más que mil palabras”. Durante más de dos décadas, dedicó su vida a la enseñanza, utilizando su pasión por la fotografía como una poderosa herramienta de transformación. Cientos de futuros profesionales pasaron por sus aulas, donde no solo aprendieron la técnica, sino también la filosofía detrás de la cámara: la capacidad de inmortalizar momentos efímeros con maestría y de capturar el alma y las realidades que se posaban ante sus ojos.
Sus fotografías no eran meros registros visuales; eran verdaderos testamentos del alma, reflejos profundos de las historias y las personas que retrataba. Con su lente, Valderruten consiguió dar voz a lo inaudible y hacer visible lo invisible, consolidando un archivo visual que es, en sí mismo, un valioso patrimonio para la región y para la academia.

La noticia de su partida ha generado una oleada de mensajes de afecto y respeto, reconociendo el inmenso vacío que deja en la institución y en los corazones de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y aprender de él. “Hoy, aunque su presencia física nos falte, la comunidad Unicaucana tiene la plena certeza de que todo lo que enseñó, con tanta pasión y cariño, permanecerá intacto y vibrante. Su espíritu estará presente en cada aula, en cada oscura de revelado, y sobre todo, en cada imagen que sus exalumnos capturen en el futuro”.
El talento y el “espíritu especial” que el maestro Alfredo Valderruten regaló a sus estudiantes son la luz que guiará a las nuevas generaciones. Su legado no se desvanece; se multiplica en el trabajo de quienes hoy continúan su senda, llevando consigo la marca de su pedagogía rigurosa y humana.
Su legado artístico y pedagógico perdurará en cada imagen y en las generaciones de profesionales que formó.
En este momento de inmenso dolor, la Universidad del Cauca y toda su comunidad expresan sus más sinceras condolencias y su mensaje solidario a sus seres queridos: a su hija Violeta Valderruten; a su madre, Maialen Sofia Vidal Pazos; a sus hermanos, Arturo y Alberto Valderruten Vidal; así como a demás familiares, amigos y colegas que hoy lamentan esta irreparable pérdida.

Con profundo respeto y gratitud, la Universidad despide a su maestro con un mensaje de esperanza y reconocimiento: “¡Vuela alto maestro Alfredo! Lo que tu lente retrató y el legado que dejas en las generaciones de estudiantes que formaste, son luz para la posteridad.”
La huella indeleble de Alfredo Valderruten vivirá en el arte, en la memoria colectiva y en la sensibilidad que despertó en cada persona que tuvo la fortuna de cruzar su camino.




