En un movimiento estratégico de gran envergadura, el Ministerio de Defensa confirmó el despliegue de más de 300 soldados pertenecientes a la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 4 (FUDRA) hacia la zona rural del municipio de El Tambo, en el occidente del departamento.

Las tropas están siendo movilizadas vía aérea hacia los corregimientos de Huisitó, Honduras y El Nayita. Estas localidades son consideradas puntos neurálgicos dentro del Cañón del Micay, una zona de geografía agreste que históricamente ha sido disputada por grupos armados debido a su importancia para las economías ilícitas.
Objetivo: Bloquear el mando de alias “Zamora”
El propósito central de esta ofensiva es bloquear los corredores de movilidad de la estructura Carlos Patiño, perteneciente al Bloque Occidental Jacobo Arenas. De acuerdo con la inteligencia militar, este grupo opera bajo el mando directo de Jhon Alexander Jiménez Marín, alias “Zamora”.
Las autoridades han señalado a “Zamora” como un objetivo de alto valor, no solo por su liderazgo en el narcotráfico, sino por ser el presunto responsable del secuestro de 31 soldados ocurrido recientemente en jurisdicción de El Tambo. Además, se le acusa de instrumentalizar a la población civil, intimidando a las comunidades para promover asonadas y bloqueos que impidan el avance de los operativos legítimos de las Fuerzas Militares.
Esta operación militar busca retomar el control territorial y neutralizar el accionar criminal de las disidencias de las Farc que operan en esta convulsa región del país.
Un componente fundamental de este despliegue es la protección de la población civil. En las últimas semanas, los habitantes del occidente del Cauca han sido víctimas de ataques con drones cargados de explosivos, una táctica utilizada por la estructura Carlos Patiño para hostigar tanto a las tropas como a los caseríos rurales.
El arribo de la FUDRA N.° 4 busca degradar la capacidad operativa de estas disidencias, destruyendo sus centros de lanzamiento y debilitando sus finanzas derivadas de las rutas del narcotráfico que atraviesan el cañón hacia el Océano Pacífico.
Tensión en el Cañón del Micay
El ambiente en la región es de alta tensión. El Cañón del Micay representa un activo estratégico invaluable para los grupos al margen de la ley, dado que funciona como un corredor natural para el transporte de cocaína y el ingreso de armamento. La presencia masiva de tropas de élite anticipa una intensificación de los combates en los próximos días.
La Fuerza Pública ha reiterado que el operativo se mantendrá de forma indefinida hasta que se logre estabilizar la zona y garantizar el retorno de la seguridad para los campesinos de Huisitó y los corregimientos vecinos, quienes han quedado atrapados en medio de la confrontación.
“La orden es clara: desarticular los mandos que intimidan a la comunidad y cerrar el paso a la ilegalidad en el corazón del Cauca”, indicaron fuentes del Ministerio de Defensa.




