En un ambiente de regocijo y respeto por la tradición, la Alcaldía de Timbiquí, a través de la Secretaría de Desarrollo Social y Comunitario, acompañó el acto de clausura del programa “Cocinas para la Paz”.

Encuentro de saberes y experiencias
La jornada de cierre sirvió como un espacio de reflexión donde los asistentes compartieron las lecciones aprendidas durante los talleres teóricos y prácticos realizados a lo largo del programa. Los participantes recordaron las técnicas de cocción, el uso de hierbas de azotea y los secretos de la sazón tradicional que han pasado de generación en generación en el territorio.
La iniciativa, que contó con el respaldo fundamental de la Fundación Mundo Espiral y el Ministerio de las Culturas, buscó posicionar la gastronomía no solo como una actividad cotidiana, sino como una herramienta de cohesión social y construcción de paz. A través del fuego y el intercambio de recetas, los habitantes de Timbiquí fortalecieron sus vínculos comunitarios y su sentido de pertenencia.
Reconocimiento y herramientas para el futuro
Como parte central de la ceremonia, se llevó a cabo la entrega de diplomas y kits de cocina a cada uno de los participantes. Estos implementos representan un apoyo tangible para que los graduados continúen aplicando los conocimientos adquiridos en sus hogares y emprendimientos locales, garantizando que la tradición no se detenga tras el cierre del proyecto.
El evento, desarrollado en las instalaciones de la Biblioteca Municipal, marcó el fin de un ciclo formativo diseñado para salvaguardar la identidad culinaria del Pacífico caucano.

Durante el acto, representantes de la Fundación Mundo Espiral y el Ministerio de las Culturas expresaron palabras de agradecimiento por el compromiso mostrado por la comunidad timbiquireña. Por su parte, los beneficiarios destacaron el valor de haber contado con un espacio formal para validar sus saberes ancestrales y recibir nuevas herramientas técnicas.
Identidad y resistencia cultural
La elección de la Biblioteca Municipal como sede resaltó la importancia de la alimentación como una forma de lenguaje y memoria. “Las cocinas tradicionales de nuestro territorio son una forma de preservar los saberes, fortalecer la identidad cultural y promover el encuentro”, señalaron voceros de la Secretaría de Desarrollo Social.
El programa “Cocinas para la Paz” concluye dejando una semilla de aprendizaje y reconocimiento a las raíces afrodescendientes del municipio. Este cierre simboliza un paso adelante en la protección del patrimonio inmaterial de Timbiquí, asegurando que los sabores del río y del mar sigan siendo el corazón de la convivencia pacífica en la región.




