Por primera vez en 15 años de historia del torneo, el equipo de la Alcaldía de Miranda asegura su cupo en la gran final tras una emocionante clasificación por penales frente a Pradera.

Un logro inédito tras quince años de espera
El deporte en el norte del Cauca vivió una jornada que quedará grabada con letras doradas en la memoria institucional y comunitaria. Por primera vez desde que se creó la Copa Interalcaldías hace 15 años, el equipo de la Alcaldía Municipal de Miranda logró clasificar a la gran final del certamen.
Durante una década y media, las diferentes selecciones del municipio habían perseguido este sueño con empeño y disciplina, pero el camino siempre resultaba esquivo. En sus quince ediciones de historia, el conjunto mirandeño solo había conseguido alcanzar la fase semifinal en una única oportunidad, quedando a las puertas del partido definitivo. Hoy, ese techo de cristal ha quedado atrás: el equipo ha escrito la página más brillante de su trayectoria deportiva, demostrando que la perseverancia y la unión dan frutos cuando se juega con el corazón por la camiseta del municipio.

“Más que una victoria en la cancha, este triunfo reafirma la fuerza del trabajo en equipo y el deporte como lazo indestructible de hermandad entre nuestros municipios.”
El certamen, que se ha consolidado como un referente del deporte regional, no es solo un torneo competitivo, sino un escenario donde los funcionarios, contratistas y colaboradores de las distintas administraciones locales dejan a un lado sus labores de escritorio para vestirse de cortos y representar con orgullo a sus comunidades.
Una semifinal de infarto resuelta desde los doce pasos
El histórico tiquete a la gran final se selló en un escenario vibrante: el Polideportivo Municipal de Miranda. Ante una tribuna volcada en apoyo a sus representantes, el conjunto local disputó una batalla táctica y de pura entrega frente a un aguerrido y aguerrido representativo de la Alcaldía de Pradera, Valle del Cauca.
La serie de semifinales, pactada a dos partidos de ida y vuelta, fue un auténtico duelo de titanes. La paridad entre ambas escuadras fue tan marcada que, al término de los minutos reglamentarios del encuentro de vuelta, el marcador global permaneció empatado, obligando a definir el pase a la final desde el punto penal.
En la tanda de los doce pasos, la templanza, el temple y la concentración de los cobradores mirandeños, sumados a las intervenciones clave de su guardameta, inclinaron la balanza a favor del equipo de casa. Cada cobro convertido desató la euforia en las graderías del Polideportivo Municipal, que retumbaron de júbilo cuando se ejecutó el penal definitivo que aseguró la clasificación a la ansiada final.

Florida, el último obstáculo en busca del título
Con la emoción de la victoria aún a flor de piel, el equipo de la Alcaldía Municipal de Miranda ya enfoca todos sus esfuerzos en su próximo y definitivo reto. En la gran final de esta decimoquinta edición de la Copa Interalcaldías, el rival a vencer será el representativo de la Alcaldía de Florida, Valle del Cauca, un conjunto con amplio recorrido que promete ser un contendor de altísimo nivel.
Para afrontar este encuentro trascendental, el equipo cuenta con el respaldo firme e incondicional de la Alcaldía Municipal de Miranda, la cual ha brindado todo el apoyo logístico e institucional a sus deportistas a lo largo de la competencia. La preparación para el choque final se vive con entusiasmo y optimismo en la localidad, donde la comunidad entera se alista para acompañar a sus jugadores en esta cita con la historia.
El duelo frente a Florida no solo representa la lucha por la copa, sino también la oportunidad de consagrar un proceso deportivo que ha unido al personal de la administración en torno al juego limpio, la disciplina y el trabajo en equipo.
El deporte como puente de hermandad regional
Más allá de la competitividad y la ambición deportiva por alzar el trofeo, esta decimoquinta versión de la Copa Interalcaldías ha dejado un balance sumamente positivo en términos de integración regional. La competencia logró convocar a delegaciones de las alcaldías de Yumbo, Guacarí, Pradera, Buenaventura, Jamundí, Dagua, Florida y Miranda.

A través del balón, este evento deportivo ha servido como un poderoso puente de amistad, paz y hermandad entre los municipios del Cauca y del Valle del Cauca. Las jornadas deportivas han permitido tejer lazos de fraternidad entre funcionarios públicos que, en el día a día, comparten retos territoriales similares en la región.
Hoy, todo el municipio se une en un solo clamor para alentar a su selección en el último escalón del torneo. ¡Vamos, Miranda! Por primera vez en la historia se ha alcanzado la final, y el sueño de coronarse campeones está más cerca que nunca.


