Por: Harold Mosquera Rivas
A partir del primero de enero de cada año, las pensiones en Colombia deben incrementarse, de manera automática, en un porcentaje igual al índice de inflación del año inmediatamente anterior.
Para el año 2025 fue del 5.10%, en consecuencia, las pensiones iguales al salario mínimo, se incrementan el 23%, por cuanto ese fue el incremento del salario mínimo para el 2026. Sin embargo, las pensiones que superan el salario mínimo, solo se van a incrementar el 5.1%, con lo cual habrá un gran desequilibrio entre los pensionados de mayores ingresos y aquellos que perciben en salario mínimo.
A manera de ejemplo podemos señalar que, una persona que tenía una pensión de $1.750.905 en el año 2025, ahora en el 2026 va a percibir una mesada de $1.840.201, es decir que en pesos recibirá $89.296 más, de lo que percibía el año anterior, mientras que, quien devengaba el salario mínimo en el 2025, esto es, la suma de $1.423.500, ahora en el 2026 recibirá $327.405 más de lo que percibía el año anterior. Como puede observarse, el incremento es bueno para los pensionados de salario mínimo, pero muy bajo para quienes perciben pensiones superiores con lo cual, el efecto inexorable en el tiempo, sin las reglas no cambian, es que todas las pensiones algún día, de no extinguirse, serán iguales al salario mínimo legal mensual vigente, por cuanto este viene incrementándose de un porcentaje superior al de las restantes pensiones.
Una de las soluciones podría ser que, toda pensión se reconociera en salarios mínimos, de forma tal que, cada año al pensionado se le pagara una mesada igual al número de salarios mínimos por el que se hubiera reconocido por primera vez. Esto presupone una reforma legal, pero haría justicia con todos los pensionados de Colombia.
Por ahora, nos corresponde asumir esta diferencia que, desde la entrada en vigencia de la ley 100 de 1993 se viene aplicando cada año, en desarrollo de lo ordenado en el artículo 53 de la constitución nacional que ordena el pago oportuno y el reajuste periódico de las pensiones en nuestro país.
Sien el aquí explicado el mecanismo adoptado en la ley 100 de 1993. A partir de esta realidad, se impone la necesidad de que muchos pensionados continúen laborando, para poder atender sus responsabilidades económicas, en tanto que, la pensión que perciben no resulta suficiente para ello, pero además, esta situación se convierte en un anuncio para los pre pensionables, quienes deberán procurar antes de pensionarse, tener una fuente permanente de ingresos, diferente a su salario – pensión, para superar la diferencia de ingresos que vendrá con el cambio de estatus de trabajador activo a pensionado.
Como quiera que esta realidad impacta a la mayoría de la sociedad, es necesario indagar a los candidatos presidenciales y parlamentarios por sus propuestas para mejorar esta situación. Mientras tanto, corresponde a los pensionados, ajustarse el cinturón en este nuevo año y reducir el presupuesto de gastos, para evitar que, el bajo incremento se sume a los factores que afectan su salud.




