Un acto de violencia sin precedentes sacudió al departamento del Huila la mañana de este martes, 13 de enero.

Los hechos se registraron a las 6:53 a. m. en el sector conocido como Los Olivos, sobre la Ruta 45, vía que comunica a la capital, Neiva, con el municipio de Rivera. De acuerdo con las primeras investigaciones, los funcionarios se desplazaban en un vehículo particular con el fin de dejar al menor en su institución educativa cuando fueron interceptados por sicarios.
Emboscada en la Ruta 45
El ataque fue ejecutado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. Los delincuentes, aprovechando la vulnerabilidad del vehículo en tránsito, abrieron fuego a corta distancia, disparando en al menos seis ocasiones contra los ocupantes.
Dentro del automóvil viajaba el coronel (r) Renato Solano Osorio, subdirector del penal, quien fue el blanco de varios impactos de bala en el tórax y el abdomen. Actualmente, Solano Osorio se encuentra en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con pronóstico reservado debido a la gravedad de sus lesiones.
Un atentado armado dirigido contra las máximas autoridades de la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Neiva cobró la vida de un menor de 11 años, hijo del director del penal, y mantiene en estado crítico al subdirector de la institución.
Junto a él se encontraba Edgar Enrique Rodríguez Muñoz, director de la cárcel de Neiva, quien afortunadamente resultó ileso, al igual que el conductor del automotor. Sin embargo, la tragedia golpeó el núcleo familiar del director: su hijo de 11 años, Ismael Rodríguez, recibió un impacto de proyectil en la cabeza y falleció poco después, pese a los intentos por socorrerlo.
Repudio institucional y contexto de seguridad
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) emitió un comunicado oficial repudiando enérgicamente el atentado, calificándolo como un ataque directo a la institucionalidad y a los derechos humanos. La entidad hizo un llamado urgente a las autoridades judiciales para que se dé celeridad a las investigaciones, con el fin de capturar tanto a los autores materiales como a los determinadores intelectuales del crimen.
Llama la atención de las autoridades que este violento suceso ocurre apenas una semana después de que la nueva administración tomara las riendas del centro penitenciario, el pasado 6 de enero. Los investigadores analizan si el ataque guarda relación con posibles represalias por medidas de control interno o traslados de internos de alta peligrosidad realizados en los últimos días.
El coronel (r) Renato Solano permanece en estado crítico bajo vigilancia médica permanente. Hasta el momento, la Policía Metropolitana de Neiva no ha reportado detenciones, pero se adelanta un “plan candado” en las salidas de la ciudad y el municipio de Rivera.
Este crimen ha generado una ola de indignación en todo el país, reabriendo el debate sobre la seguridad de los funcionarios penitenciarios y la desprotección de sus familias frente a las amenazas de las bandas criminales que operan desde los centros de reclusión.




