Por Diego Fernando Sanchez Vivas
Uno de los temas más importantes de la agenda gubernamental de las administraciones municipales, lo constituye sin lugar a dudas la movilidad.
El concepto de movilidad está ligado a la vida cotidiana de las personas. De una u otra forma somos peatones, o nos trasladamos de un lugar a otro en vehículos de servicio público o particulares para cumplir con nuestras labores diarias. Como su nombre lo indica, movilidad significa traslado, movimiento, desplazamiento.
El tema de la movilidad en Popayán es de una complejidad enorme. Paradójicamente, siendo nuestra ciudad un conglomerado con una densidad poblacional moderada, tiene todos los problemas de los grandes centros urbanos, masiva concentración vehicular en horas pico, pocas vías alternas para descongestionar el tráfico automotor, pocas vías peatonales, frecuentes accidentes de tránsito, contaminación ambiental producida por vehículos obsoletos y en mal estado, una malla vial deteriorada, el fenómeno del mototaxismo, la falta de civismo y cultura ciudadana para respetar las normas y señales de tránsito, y pocos lugares de recreación para caminar entre otros. Como se trata de problemas tan complejos, las administraciones municipales deben articular a través de sus planes de desarrollo políticas públicas de largo plazo que generen medidas importantes en torno a la movilidad. Estos planes deben tener fundamentalmente cuatro elementos para su efectiva aplicación, voluntad gubernamental, participación ciudadana, cultura ciudadana y sentido de pertenencia.
Voluntad gubernamental de las administraciones municipales para desarrollar y ejecutar los planes y proyectos, apropiar recursos presupuestales suficientes, participación comunitaria a través de veedurías, juntas de acción comunal, juntas administradoras locales, organizaciones cívicas y gremiales, cultura ciudadana y sentido de pertenencia, que apropien al ciudadano de su ciudad, que lo hagan querer su entorno y respetar sus normas de convivencia.
En este orden de ideas, las medidas adoptadas como la apertura de ciclovias, la semipeatonalización del centro histórico, el pico y placa, la recuperación de la malla vial y medidas de organización del tránsito en la ciudad son muy importantes, pero estas deben estar acompañadas de una estrategia integral de cultura ciudadana, participación comunitaria, civismo, sentido de pertenencia por la ciudad, y la difusión de la consigna que, por razones de salud, de protección del ambiente, de economía o de entretenimiento, es mejor caminar.