domingo, abril 6, 2025
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Conversación

Silvio E. Avendaño C.

Importamos las ideas pero no las circunstancias en que surgieron esas ideas.

-No le entiendo. Un ejemplo.

-El Manifiesto comunista, publicado por Marx en 1848, trata de la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado-

-Y,¿ qué pasa con ello? Es verdad que existe la burguesía y el proletariado. Es una cuestión histórica. Así ocurre en nuestro medio.

-Tengo mis dudas, por lo que le he dicho al principio: Importamos las ideas…

-Cómo así… ¿acaso no hay la lucha de clases?

-No se trata de eso. Mire, en Inglaterra, entre 1760-1840, se hizo posible la industria. Productos de esa revolución industrial fueron la máquina de vapor, el barco de vapor, el ferrocarril, la hilandera, el telar mecánico, la desmotadora de algodón y el telégrafo.

– Pero aquí hemos tenido todo eso…-

– Florentino González, en 1846, secretario de hacienda, en el gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera, promovió las reformas encaminadas a eliminar las trabas al comercio. El Estado debía contentarse con liberar la iniciativa individual de las trabas que pesan sobre ella y que inhiben el ejercicio de la actividad económica.

– ¿Quién plantea eso?

– En Partidos políticos y clases sociales, escrito por Germán Colmenares.

– ¿El país a qué se dedicaba?

– A la explotación minera y a la agricultura. El país no contaba con las facilidades para montar fábricas, ni capitales, ni medios técnicos. No hay materias primas. Además al establecer fábricas los productos -bienes- no tendrían consumidores, dada la baja población.

– ¿Qué planteó el ministro?

– Importar las manufacturas extranjeras. Hay una novela “Amores de estudiante”, de Próspero Pereira Gamba (1865) en que el “héroe” …

– ¿Por qué cambia el tema por un relato literario?

– Escucha. Un estudiante de provincia llega al colegio San Bartolomé. Va a estudiar con los jóvenes de la gente de bien, de dedito parado. Y al pobre diablo lo hacen a un lado porque viste ropa de manta socorrana, tejida por estos lados. Cuando intenta conquistarse a una joven, ella le hace el chai. Y, los compañeros se burlaban de él, pretendiendo conquistarse a la chica, vistiéndose con ese tipo de ropa. ¡Ja! Ja! –

– No me joda, así era la cosa.

– ¡El pobre estaba jodido¡ Los jóvenes de las provincias, en los colegios de Bogotá, por más miserables que fueran, mentían riqueza para tener entrada a la sociedad, donde residía la aristocracia monetaria.”

– Con que así era la vaina.

– Y volviendo al cuento; “Importamos las ideas pero no las circunstancias en que surgieron esas ideas”, se puede ver con Marx, en el Manifiesto comunista: la lucha de clases… burgueses y proletarios, en Inglaterra con la revolución industrial. En estas latitudes no hay tal cosa, no hubo revolución industrial. En el relato Amores de estudiante, se menciona que en Santa Fe de Bogotá, hay una aristocracia monetaria, importadores de las mercaderías de Inglaterra, que estaban a favor de la apertura de mercados. Y los artesanos de la Nueva Granada se jodieron…

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