Más de 15 firmantes del Acuerdo Final de Paz concluyeron su formación en participación política, incidencia y control social en el departamento del Cauca. El proceso, liderado por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización y la Universidad de Antioquia, busca consolidar el liderazgo democrático y territorial de los firmantes.
Dieciocho firmantes del Acuerdo Final de Paz, provenientes de municipios del norte del Cauca como Corinto, Silvia, Miranda, Caloto y Santander de Quilichao, culminaron recientemente un diplomado en participación ciudadana, incidencia política y control social, desarrollado en el marco de la Escuela de Fortalecimiento en Participación Política y Ciudadana. Se trata de una iniciativa liderada por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), con el acompañamiento académico de la Universidad de Antioquia.
Este proceso formativo, que duró cerca de cuatro meses y comprendió 120 horas de clases, fue diseñado con el objetivo de fortalecer las capacidades democráticas de las personas en proceso de reincorporación, particularmente en lo relacionado con el liderazgo social, la incidencia territorial y la participación en escenarios institucionales. La mayoría de los graduados en esta cohorte son personas indígenas, lo que refuerza también la dimensión étnica y territorial de la reincorporación.

La Escuela es una estrategia nacional de la ARN que ha alcanzado a más de 200 firmantes en nueve departamentos del país. En el Cauca, un territorio que ha vivido con especial intensidad los efectos del conflicto armado y que hoy enfrenta múltiples retos de seguridad y gobernabilidad, estos espacios de formación son una apuesta clave por la consolidación de la paz.
“La Escuela de formación política impulsada por la Agencia tiene como objetivo trabajar sobre las capacidades para los y las firmantes de la paz alrededor de las competencias que les permitan fortalecer su liderazgo social. Partimos de que los firmantes son sujetos activos y actores de su reincorporación y de las transformaciones que necesita el país. En la ARN seguiremos insistiendo en que la reincorporación política es un elemento central del arraigo y de la democracia”, señaló Alejandra Miller, directora general de la ARN.
Durante el diplomado, los participantes abordaron temas como los mecanismos de participación ciudadana, el ejercicio del control social a la gestión pública, la incidencia política y la construcción de políticas públicas desde los territorios. Los contenidos fueron trabajados desde una perspectiva práctica y contextualizada, con metodologías que permitieron integrar la experiencia propia de los firmantes con los marcos normativos e institucionales existentes.
Para Lina Estela Peña Collazos, firmante de paz en el Cauca, esta experiencia tiene un valor especial para las mujeres: “Es muy importante capacitarse y continuar el proceso de participación política, conocer nuestros derechos y aportar a lo social y político en nuestros territorios. Mucho de lo que aprendimos no lo sabíamos, ahora tenemos el camino más claro para continuar con nuestro proceso político como firmantes”, expresó.
La graduación de esta cohorte no solo representa un logro individual para los participantes, sino también un avance colectivo en la consolidación de la reincorporación política como una vía para la construcción de paz duradera. Como lo expresó Jaime Montoya, firmante y gestor de paz en el municipio de Miranda: “Nosotros buscamos un futuro, prepararnos, porque ahora nuestro trabajo es político, nuestro aporte a la sociedad no es con armas”.
El proceso, además, se presenta como una herramienta para estrechar los vínculos entre el Estado y los firmantes, en un momento en que persisten dificultades y desafíos en la implementación integral del Acuerdo de Paz. En ese sentido, la Escuela promueve el diálogo, la confianza institucional y el fortalecimiento de la democracia local, reconociendo que el liderazgo de los firmantes puede jugar un papel clave en el desarrollo de sus comunidades.
Al contribuir al fortalecimiento del tejido social, la formación política también abre puertas para una mayor representación en escenarios públicos y electorales. A través de estos espacios, los firmantes podrán impulsar propuestas que respondan a las realidades del Cauca y otros territorios rurales, históricamente afectados por la violencia y el abandono estatal.
La culminación de este diplomado en el Cauca demuestra que, con acompañamiento institucional y voluntad de transformación, es posible consolidar procesos de reincorporación sostenibles. La formación política, más allá de ser una garantía para los firmantes, es también una apuesta por una democracia más plural, participativa y comprometida con la construcción de paz.